Técnicas para controlar el enojo

Chica enfadada no sabe técnicas para controlar el enojo
chica que no sabe manejar la ira y el enojo
Todos nos enojamos y sentimos ira de vez en cuando, sea por causas propias o ajenas. El caso es que es algo propio del ser humano. Lo que no es tan normal es que esto sea una constante en tu vida. Si te enfadas y te alborotas con facilidad estás haciéndote daño a ti y a las personas que te rodean. Aunque no seas capaz de darte cuenta.  Por ello es tan necesario aprender técnicas para controlar el enojo.

Has llegado al lugar adecuado para empezar a cuestionarte y poner fin a esa manera tan dañina de reaccionar. Pon en práctica estas técnicas que te propongo y dale un giro radical a tu vida. Vamos a ello. 
explosión por el enojo que es

El enojo

El enojo aparece cuando sentimos que algo no nos gusta y no estamos conformes con lo que ha ocurrido. Una persona o una situación se convierte en la fuente del acontecimiento negativo que nos está irritando. 

El enojo suele ser gradual y puede ir desde una pequeña molestia que no lleva a nada hasta hacernos explotar en un ataque incontrolable de ira. 

Si cuando lo detectamos no sabemos como pararlo, lo más seguro es que aumente hasta un nivel que ya no podamos controlar. Y ahí es cuando hemos perdido la capacidad para reaccionar racionalmente. 

No dejes que tu enojo te maneje

Mujer gritando descontrolada porque no tiene ni sabe tecnicas de control de emociones
Lo primero que debes tener en cuenta es que el problema principal no es lo que nos ocurre y como ocurre, sino cómo reaccionamos nosotros ante ello.Nuestra capacidad de gestión juega un papel importante, porque gracias a ella podremos relajarnos y razonar. 

No se trata de reprimir lo que sientes, es contraproducente. Sino de ser consciente de ello para encontrar una solución adecuada. Y que tu respuesta no te afecte ni a ti ni a los demás.

Para ello debes conocer qué está provocando tu ira y darte cuenta de cuál es el pensamiento negativo que automáticamente se genera.

Al detectarlo puedes trabajar para crear un pensamiento alternativo que no te lleve a una furia desmedida de inmediato.  
cuando no sabemos controlar el enojo

Ejemplos

Ejemplo: Has tenido una charla con un compañero de trabajo y tu sensación es que te ha contestado de manera borde y prepotente.

Pensamiento automático: Esta persona se ha reído de mi opinión y ha querido quedar por encima de mí.

Pensamiento alternativo: Quizá estoy algo irritable, seguro que no ha querido ofenderme. Trataré de hablar con él por sí le ocurre algo.

Al controlar el pensamiento disminuyen las respuestas físicas y por lo tanto se reduce la posibilidad de responder con una conducta agresiva.

Técnicas para manejar el enojo

Intenta relajarte y respirar
Cuando nos enfadamos nuestro cuerpo también se desboca y eso nos lleva a responder todavía con mayor impulsividad. Además el ataque de nervios que eso supone nos desgasta emocional y físicamente. Para bajar la tensión y el enojo del momento es muy saludable aprender técnicas de relajación y respiración. Medita, haz yoga o taichí…aprende lo que más te guste y que esté enfocado en liberar la mente y controlar la respiración.

Aprende a controlar cuándo empieza el enojo
De nada sirve aprender técnicas para controlar tus enfados si no sabes de dónde vienen. Detectarlo es la clave para gestionarlo a tiempo antes de que se te vaya de las manos. Muchas veces todo empieza con algo insignificante que va creciendo y se va haciendo cada vez más grande ¿Y qué ocurre? Que ya es demasiado tarde. En el momento que explotamos es muy difícil pararlo.

Apártate
Cuando una situación se esté volviendo incomoda y te esté provocando enojo, lo mejor que puedes hacer es marcharte a tiempo. Así podrás verlo desde otras perspectivas. Antes de que te hayas cegado por completo. Cuando creas que la situación se puede tornar complicada, márchate del lugar del conflicto.

Comunícate de manera asertiva
Para poder evitar malos entendidos y expresarte con total libertad, lo mejor es que te comuniques de una manera clara, directa y segura pero con calma.

Responsabilízate
Gran parte de los enojos vienen cuando creemos que son los demás los culpables de absolutamente todo lo que ocurre. Pero no es así y tú lo sabes muy bien. En una situación siempre hay varias personas involucradas, tu eres dueña de cómo recibes una información y hasta donde dejas que te afecte. A su vez, es necesario que aprendas a saber qué tus actos y tus palabras también afectan a los demás y por lo tanto pedir disculpas ha de entrar dentro de tus planes.
Escribe
Piensa que de alguna manera tienes que sacar la amargura que llevas dentro. Lo que ocurre es que cuando lo hablamos constantemente con nuestros allegados acabamos cansándoles y además nos recreamos tanto en lo sucedido y le damos tantas vueltas que la ira nos consume un poco más todos los días. Por ello, un buen ejercicio es que escribas un rato al día cómo te sientes o que te ha hecho enfardar. Unos 15 o 20 minutos. Escribe, sácalo y cierra la libreta. Esto ayuda a descargar los sentimientos y emociones sin que sea perjudicial.

 
No guardes rencor
Perdonar es una de las herramientas más poderosas que tenemos. Eso sí, debemos sentirnos preparados para dar ese paso. Esto requiere de tiempo. Sustituye las rumiaciones negativas por pensamientos positivos que bajen los niveles de intensidad y sufrimiento que tienes dentro. Cuando perdonas, te liberas, dejas atrás una carga insoportable y aprendes de la situación.

 
Práctica deporte
El ejercicio es fundamental, ya lo sabes. Además ayuda a liberar la tensión acumulada. Si ya lo haces, es perfecto, seguro que notas los resultados. Si no lo practicas plantéate apuntarte a alguno que te guste en especial o empieza a hacerlo por tu cuenta, en casa por ejemplo. Sea lo que sea tu cuerpo y tu mente lo van a agradecer.

 
Evita lo que te hace sentir mal
Evitar situaciones a veces es necesario. Chocar siempre con la misma piedra es algo que no te puedes permitir. Si algo te agobia y te lleva al límite, óbvialo. No le des ningún espacio en tu vida porque no lo necesita. Enfrentar situaciones que te dan siempre la misma respuesta es agotador. Hay que aprender a soltar.

Estrategia en cinco pasos para controlar la ira y el enojo

técnicas para controlar el enojo
Para explicar esta estrategia vamos a escoger un ejemplo cualquiera. Le has pedido un favor personal a una amiga cercana y te ha respondido que no puede encargarse ello, dándote explicaciones, sus motivos y siendo respetuosa.

Si ante una situación de estas características reaccionas automáticamente entrando en cólera, práctica estos sencillos pasos:

1. Identifica cuál es el problema. Aquí debes observar qué es lo que te hace enojar y por qué. Ponle las palabras correctas a aquello que te altera para que puedas actuar antes de reaccionar. Pregúntate que te está haciendo enfadar. Por qué te estás sintiendo así. Tienes que ser lo más especifica posible. Por ejemplo: “Yo siempre le hago los favores que ella necesita pero siento que ella nunca hace nada por mí”.
2. Piensa en una solución antes de responder. Aquí te paras para controlar tu enojo y empiezas a pensar en cómo podrías reaccionar. Pregúntate que podrías hacer. Y piensa al menos tres cosas: Podría gritarle a mi amiga y decir lo que pienso, podría simplemente dejar de hablarle, podría detenerme a escuchar sus argumentos y entenderla. Quizá exagero cuando pienso que no hace nada por mí.

3. Considera las consecuencias de la solución que escojas. Debes pensar sobre cuál sería el resultado de cada una de las diferentes soluciones: Gritarle a tu amiga puede acabar con vuestra amistad de inmediato. Más adelante te puedes arrepentir. Dejar de hablarle a tu amiga supondría un castigo que sabes que no se merece. Y se debería a que no ha querido cumplir con tus deseos. Sean cuales sean sus motivos, debes respetarla. Si te detienes a escuchar lo que te está diciendo muy probablemente la comprenderás. Te acordarás de todas las veces que ha estado ahí por ti y que unas malas palabras momentáneas por tu parte no van a solucionar nada.

4. Decide. Ahora debes escoger una de las opciones que has sopesado con anterioridad, viendo los contras que pueden surgir dependiendo de tu elección. 

5. Revisa el proceso. Cuando estés algo más tranquila detente a pensar en cómo crees que ha sido de acertada tu elección.
Mujer reflexionando tras poner en practica técnicas de control del enojo

Pierdo los papeles con facilidad, ¿qué hago?

Como ya te habrás dado cuenta, enojarse con facilidad ni es bueno ni es normal. ¿Te has planteado que pueda estar ocurriendo algo? Puede que sea algo puntual o que se trate de algo que lleva enquistado demasiado tiempo.

Paréate a pensar por un segundo si te encuentras bien. Cuando una persona pierde los papeles a la mínima, en la gran mayoría de los casos, es porque está atravesando una mala situación personal o tiene algo guardado que le hace reaccionar de esa manera. 
Cuando tu te siente mal por algún motivo, todo tu alrededor se ennegrece. Te tratas mal a ti misma y tratas mal a los demás. Estás irascible e irritable todo el tiempo. Pero la buena noticia es que todo tiene solución. 

Proponte seriamente contar con apoyo externo. Una persona con la cual hablar y que te sirva de guía para sanar. Sea lo que sea lo que estás sintiendo tienes que dejarlo salir para liberarte.Piensa que es el momento de dejar atrás conductas autodestructivas y encaminarte hacia la sanción y el verdadero bienestar. 
Quiero aprender técnicas para controlar mi enojo