Cómo Sanar las Heridas de la Infancia

Como sanar las heridas de la infancia
Curar y sanar las heridas de la infancia
Desde bien pequeños pasamos por situaciones que se quedaron grabadas a fuego en nuestro interior y desde entonces nos acompañan en cada momento de nuestra vida, en cada situación, en cada elección…Plantearnos sanar las heridas que se originaron en nuestra infancia debería ser nuestro principal objetivo. 

Si es lo que pretendes, no pierdas detalle y comienza desde ya mismo tu camino hacina la sanación y el bienestar personal.

¿Cómo sé que las heridas de la infancia me están afectando?

como afectan las heridas de la infancia
Todo el mundo lleva consigo alguna de estas heridas. No tiene porque haberse enfrentado a una infancia difícil. Un pequeño impacto emocional o trauma se quedó en nuestra mente, aun inmadura y no supimos en aquel entonces entenderla, procesarla y solucionarla. ¿Cuál es el resultado? Se ha quedado con nosotros y nos acompaña allá donde vamos. 

Puedes darte cuenta de cómo te afecta tu propia herida personal de la infancia en diferentes situaciones o ámbitos de tu vida. Sean relaciones, pensamientos que tienes sobre ti misma, emociones o sentimientos que no acabas de comprender ni controlar…

Obsérvate, verás como hay cosas que no terminan de encajarte, ni por qué has reaccionado desmedidamente ante un hecho o por qué algo te pone tan susceptible e irritable. Empezarás a ser consciente de que en lo más profundo de tu ser una pieza se ha quedado descolgada y ha de repararse por tu propia salud y bienestar. 

Las principales heridas de la infancia

Chico empezando su proceso para sanar las heridas de la infancia

¿Es realmente importante sanar las heridas de la infancia?

Por supuesto. Ignorar el propio dolor emocional, no saber de dónde viene, junto con el miedo que se presenta solo al pensar en volver a experimentarlo de nuevo, hace que no vivamos en libertad.

Nos condiciona y nos ata a una vida en la que vamos con una careta puesta interpretando un papel improvisado que nada tiene que ver con quiénes somos. Enmascarar el malestar no va a hacer que desaparezca. Esa nunca es una opción. 

Recuerda que la solución a un problema siempre va a ser enfrentarlo. De no ser así, seguirá doliendo, seguirá controlándonos y cada vez se hará más fuerte, revolucionando y perturbando nuestro interior. 

Ejercicios para saber cómo puedo empezar a sanar las heridas de la infancia

Hay muchas técnicas que una persona puede llevar a cabo para empezar a sanar sus propias heridas personales.

Para que empieces a tomar contacto debes poner en marcha las recomendaciones que te dejo a continuación. Te van a ser muy útiles para analizarte en detalle y ser consciente de tu dolor. 

1. Acepta el dolor emocional que sientes como parte de ti misma

aceptar el dolor sanar las heridas de la infancia
La herida está ahí. Existe. Reconocer que forma parte de ti y de tus vivencias es lo que te va a permitir seguir hacia delante. Porque aceptar es mirarla cara a cara, deshacerte de miedos o vergüenzas, analizarla y saber que ponerle punto y final significa un aprendizaje más en tu vida. 

Tu herida no te hace ni mejor ni peor persona, por más dolor que te haga sentir. Has crecido junto a ella y te ha brindado fortaleza. 

Pero debes deshacerte de tu coraza, echarle un pulso al ego y enfrentarlo para alejar el sufrimiento. Una nueva vida, con nuevos deseos e intereses te está esperando.
mujer llorando para sanar las heridas de la infancia

2. Puedes enfadarte con quienes te hicieron daño

Piensa que cuando vivimos una determinada experiencia, sobre todo sí es fuerte, viene acompañada de un proceso en el cual aparecen todo tipo de sentimientos y emociones que nos ponen contra las cuerdas. 

Pues no lo dudes ni un segundo. Has de permitirte sentir. Si te han hecho daño, estás en tu derecho de enfadarte y de reconocer que es lo que te remueve por dentro. 

Si por el contrario, te reprimes y no reaccionas puedes llegar a transformar ese dolor en odio y frustración, y créeme que esto, te va a acompañar mucho más tiempo. 

No te limites ni te condiciones, siente. Con el paso de los días irás sanando y todos esos sentimientos y emociones disminuirán. Te encontrarás mucho más tranquila y distanciada de lo que en su momento te dañó.
cambiar para sanar las heridas de la infancia

3. Sé consciente de que los temores y los reproches te alejan de la felicidad

Una vez te has permitido sentir tu dolor y tu enfado, has de dejar que vaya desapareciendo. No puedes pasarte la vida buscando culpables. Esto te deja sin energía y vitalidad y has de conservarlas si quieres sanar tus heridas.

Perdonarte y perdonar es la única manera de que consigas pasar página de una vez por todas. De soltar toda la oscuridad que se encuentra en tu interior y empezar a ver la vida desde un punto de vista más sano, más “limpio” y optimista.

4. Observa tu alrededor con y sin tu herida

Profesional que te orienta para sanar tus heridas de la infancia
Tu herida te ha acompañado durante toda tu vida. Siempre ha estado ahí. Casi que no conoces una experiencia o un recuerdo sin su compañía.

Cuando estés en proceso de sanar, aparta las mascaras que te habías impuesto. No te juzgues, no te critiques y no te machaques. Pon todo de tu parte para ser objetiva y sanar en profundidad.

Llega un día en el que sientes que estás agotada, que ya es hora de acabar con ella. Es ahí cuando te darás cuenta que estás en el camino correcto y que a partir de ahora serás tu en toda tu esencia, sintiéndote bien. Sin fingir y sin ocultarte.

5. Apóyate en tu red de seguridad

Aunque sabes perfectamente que puedes con todo, que eres súper valiosa y que nada te va a parar, es muy importante contar con personas a las cuales recurrir cuando sientas que no te encuentres bien o cuando simplemente quieras expresarte o hablar. 

Y es que el apoyo que nos puede brindar alguien importante para nosotros en un momento determinado, es crucial para sentirnos renovados y seguir hacia delante. 

¿Qué ocurre si siento que no consigo deshacerme de mi herida y sanarla?

chica feliz porque está empezando a sanar las heridas de la infancia
No debes preocuparte, es algo natural. Hay experiencias y traumas más dolorosos que otros y por lo tanto mucho más difíciles de liberar. Pero esto no quiere decir que sea imposible, sino que requiere algo más de tiempo y trabajo. 

Si esto ocurre es bueno que cuentes con la posibilidad de ponerte en manos de un profesional con el que hablar y expresarte. 

Piensa que cuenta con formación útil que puede serte muy beneficiosa para que no te quedes estancada en tu proceso de sanación, que te proporcione herramientas y que valore como te encuentras y lo mucho que estás avanzando. Los resultados comenzarán a llegar muy pronto. Confía. 

Terapias para sanar heridas de la infancia:

Quiero sanar mis heridas de la infancia